Konmari: orden en el escritorio

  • 11 septiembre, 2018

No sé tú, pero yo cuando empieza el verano me relajo con el orden que da gusto, y cuando llega septiembre me entra el ansia organizadora y… se queda la zona de estudio para el final. Y ahora con niños, esas “obras de arte” del curso pasado, las notas, la agenda, lápices desparejados, libros, se suma al papeleo de los adultos y, y, y… STOP! Porque este año vas a empezar el curso con tábula rasa (más o menos) con un sistema infalible.

silvia diaz hernandez interiorismo para crecer konmari en el escritorio

A estas alturas, seguro que ya conoces a mi amiga Marie Kondo, y sabes que eso significa que te toca ser despiadada primero y acarrear muchas, muchas bolsas de basura después.

El método konmari funciona de la siguiente manera: tomas cada objeto en tus manos y decides si se queda o se va, y luego asignas sitio a cada objeto.

Lo que te cuento hoy es una adaptación para la zona de estudio o escritorio. Habrá que hacer una por cada “usuario” de la zona. Los niños pequeños pueden tomar partido o no, pero a partir de los 6 años, es interesante que, por lo menos vean cómo haces el proceso. Si todo va bien, cuando sean mayores lo harán sólos (por imitación) pero tampoco pongas las expectativas muy altas…

Estos son los pasos para dejar el espacio de estudio preparado para el curso que entra:

Asigna un tiempo

Las tareas ocupan todo el tiempo que le demos (y normalmente, más), así que si te planteas una semana, tardarás una semana y si te planteas una hora tardarás una hora. Siendo realista, una hora puede valer para un preescolar, pero poco más. Como regla general, échale 2 horas a una zona de estudio de primaria, 3 para secundaria y 4 para universitarios o zonas de trabajo en casa. A esto, añade una hora que te servirá para “calentar” y para terminar de recoger.

Parece mucho, pero si te fijas, en una tarde da tiempo.

Otra cosa importante es que elijas el día y lo marques en el calendario como si fuera la fiesta de la patrona de tu pueblo. Si no, lo pospondrás hasta noviembre y se te juntará con las manualidades de halloweeen, la decoración navideña, ya estamos en Semana Santa, la playita y, ¡Oh, Dios mío! Es septiembre otra vez y ahora tengo el doble de tiestos y papeles!!! Calendario forever.

Sácalo todo

Todo lo que esté relacionado con el estudio. Hoy no vamos a ordenar juguetes, ni facturas, ni libros que no sean de estudio. Técnicamente, el método konmari no mezcla cosas, pero nosotras lo vamos a hacer, porque es mejor ser práctica que purista.

Lo puedes poner todo en el suelo o en otra habitación, pero mejor todo junto y con espacio para hacer los montones (ya sabes lo que se avecina)

Una vez hayas sacado esto, no hagas el paso tres con nada que no esté en este montón inicial, porque ahí es donde se puede ir al traste el sistema.

La purga

Esto es lo difícil. Elegir qué se queda y qué se va. Sé sincera contigo y con la personalidad del niño o niña por el que estás haciendo la limpieza. Te pongo un ejemplo: si a tu hija le molesta enormemente que falten colores en la caja de los lápices y le da un coraje tremendo, tira la caja y quédate con los lápices, que es lo útil. Si hace falta ya repondrás los colores más adelante.

  • Cosas que no sirven para nada, pero te da penita: Reconoce que las notas de tu hijo, por buenas que sean, no son un documento del pentágono. Si quieres guardarlas, haz un libro tipo scrapbook (digital o físico) resumen de cada año (pero después de acabar la purga, que esto es uno de los ladrones de tiempo más grandes) Seguirá siendo un objeto igual de inútil pero lo menos estará organizado y recogido, y podrás sacarlo cuando quieras fardar. Puedes hacer un montón especial para las cosas que vas a archivar de forma organizada en un libro. Si se te desmadra el montón no estás siendo suficientemente dura. El collar de macarrones mejor te lo pones y haces una foto.
  • Cosas desparejadas y repetidas. Si no te molesta y a tus hijos tampoco, adelante con lo desparejado, pero plantéate donar lo repetido.
  • El porsi es el enemigo número uno del orden
  • Cosas que no sabes lo que son: Ponlas a un lado y pregunta después, cuando estés acabando.
  • Materiales para manualidades: Aquí mi consejo es que utilices una medida en volúmen de la que no quieras pasarte. Todo lo que no quepa en este cajón asignado, fuera. (hazlo a ojo, no guardes todavía)
  • Mierdecillas: Etiquetas, trozos de papel, el rulo del papel celo, bolsas, plastilina revenida… todo fuera!
  • Papeles aburridos: Sean tickets, resguardos, circulares del cole. Si no hay que conservarlos legalmente, fuera, si no… a un montón para luego.
  • Libros de texto: los coles suelen tener una política al respecto y si no, siempre puedes venderlos o donarlos, a menos que tengas bastante claro que puede heredarlo un hermano menor. Si son para la prima Laura, en una bolsa mona, ¡y a casa de la prima!
  • Herramientas y cosas útiles: al montón de “se queda”.

Todo a su sitio

Ahora que ya tienes los montones, saca primero en bolsas todo lo que vayas a tirar, no sea que te arrepientas.

El montón del “libro scrapbook” sácalo de tu vista hasta que termines. Lo de donar, en bolsas.

Organiza las cosas que más uso tienen donde sean más accesibles y las que tienen menos uso en zonas a las que llegues peor (o los niños)

Aquí el consenso es importante, si un niño dice que eso le viene mejor ahí, ponlo ahí. Porque ahí acabará (podría decir que esta frase es de Confucio, pero es mía).

La lista

Seguro que ya tienes la lista de lo que necesitas e incluso ya tienes las cosas nuevas de este año. Siempre hace falta algo nuevo, aunque sea por darle otra vidilla al escritorio (por cierto, ¿le has echado un ojo a mi selección?). Dale un lugar preferente a las cosas nuevas y si falta algo es el momento de añadirlo a la lista: una papelera, un estuche, una caja… ¡Pero no te vuelvas loca! Qué es todo muy bonito, lo sé, pero no es konmari. Por supuesto, tira todo lo que sea de tirar y pon en la entrada o en el coche lo que sea para donar. Tanto para donar como para comprar lo nuevo tendrás que fijar una fecha de nuevo, aunque si te ha sobrado tiempo para encargarte de estas cosas ese mismo día, ¡aprovecha el momento!

Y listo! En una tarde tendrás un espacio preparado para el curso que empieza, y si has seguido mis consejos de los post anteriores. ¡¡Este año no hay asignatura que se resista!!

¿Cuando vas a hacer tu konmari de escritorio? Yo, ¡esta tarde!

Un besito ❤, Ciao!

Firma silvia diaz hernandez interiorismo para crecer fondo transparente

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