Tendencias deco parte 1. Cuándo adoptar una tendencia

  • 15 marzo, 2018

Igual que hay tendencias en moda, hay tendencias en decoración. Los ciclos no son tan cortos como en el textil, pero cada vez lo son más. Antes de que te atrape el “fast decor” quiero contarte algunos trucos.

revistas deco

¿Debo seguir las tendencias deco?

Lo primero que quiero decirte es que si te gusta algo, ¡a por ello! Que te de igual que sea una antigualla, que lo tengan todos tus vecinos o que todo el que pase por tu casa te diga “¡vaya cosa más rara!”. Tu casa es tuya y sólo debes tener cosas que te hagan feliz, sean de tendencia o no.

Lo segundo que quiero decirte es que, de forma involuntaria, te ves influenciado por las tendencias. El mobiliario que encontramos en las tiendas ahora no es igual que el de hace unos años y ya no solemos considerar tener muebles “para toda la vida”, entre otras cosas porque nos mudamos más. Tampoco podemos olvidar que los fabricantes de objetos de hogar quieren vender y para ello tienen que estimular nuestra necesidad de comprar.

Si quieres activamente incorporar una tendencia a tu casa, una de las cosas a valorar es si la tendencia es relativamente nueva o ya está bastante implantada. Aquí lo defino como llegar “pronto” o “tarde”. Es una definición que dependerá mucho de tu entorno y tu personalidad y ambas opciones tienen sus ventajas y sus inconvenientes (no es que “pronto” sea buena y “tarde” mala).

Cuando es “pronto”

patricia bustos

Sólo lo has visto unas pocas veces

Lo has visto alguna vez en revistas de decoración de “lujo”, en las páginas webs o cuentas de redes sociales de diseñadores, arquitectos e interioristas y quizá, de pasada en un reportaje sobre la casa de algún personaje importante de la cultura, pero no eres capaz de encontrarlo en revistas de decoración y estilo de vida.

Lo viste en un hotel o restaurante ultra moderno una vez el año pasado y ahora lo has visto de nuevo en otro.

No hay manera de encontrarlo

Y si lo encuentras el precio tira para atrás. O bien resulta que es un producto de un diseñador importante o es una pieza “vintage” que, aunque pudo ser barata en su día, ya no se fabrica. Si se trata de un textil, un color o un material, idem de lo mismo.

A nadie más le gusta

Comentas tu hallazgo con alguien y te mira con cara rara. Es normal, es algo nuevo que nunca ha visto. Cuesta acostumbrarse a las formas nuevas, así que, si a la persona o personas con quien convives no les gusta, tendrás que pactar, esperar, habituar… Ten en mente que el objetivo debe ser que todos los habitantes de una casa se sientan a gusto y felices en ella.

Cuando es “tarde”

eames

Lo ves tres o más veces al día, sin ni siquiera estar prestando atención

Aparece en series de televisión, lo ves en bares recién reformados, en comercios locales (las grandes cadenas suelen tener una imagen corporativa y no siempre se apuntan a las tendencias de forma tan evidente). Vas a casa de un par de amigos o familiares y ahí está como si te persiguiera.

Hay versiones en distintos precios

Buscas el producto en internet y el rango de precios es mareante. Esto ocurre porque el objeto original (el caro) ya tiene unos años y, conforme a ido creciendo su popularidad, fabricantes más baratos (que tienen que vender más cantidad para sacar beneficio) han ido produciendo su versión, o copia en algunos casos. Así hasta llegar al nivel del “fast decor”.

A casi todo el mundo le gusta

Cuando una tendencia se ha extendido lo suficiente, el cerebro se acostumbra a ella y empieza a considerarla agradable, interesante, práctica, cómoda. Para ello hace falta un recorrido de unos cuantos años.

¿Te has visto reflejado en alguna de estas situaciones? Espero que este análisis te haya resultado útil y te ayude a decidir si adoptar o no una tendencia deco. La próxima semana hablaré de cómo incorporar una tendencia en tu hogar sin perder tu estilo personal.

Fotos 1, 2, 3

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